Estafa Divina
O porqué no pensar que ha ocurrido un milagro, se dice el doctor en la autopista atascada, ya cerca de su casa en el barrio coquetamente parquizado de la Villa de Devoto. El proceder de un Dios. Ese paralítico (al que el Dr Olaguer, su amigo y socio, todas las mañanas compadecía) repentinamente ha dejado de ser el niño desgraciado tirado en la vereda y se ha convertido en un pícaro estafador. Ha cambiado. Y todo ha cambiado con él, hasta los días de alguien tan lejano como el indignado Dr. Hector Olaguer, que ha debido sacar nuevas determinaciones morales acerca de la vida. -¿Quien sabe?- se pregunta Derqui que ha llegado sin darse cuenta frente a su casa y preciona el control remoto que levanta la puerta del garaje- tal vez, vivamos de milagro en milagro. se dice y espera que levante la puerta del garaje. En un rinconcito ínfimo del universo una puertita se levanta.

