Saturday, September 09, 2006

Estafa Divina

O porqué no pensar que ha ocurrido un milagro, se dice el doctor en la autopista atascada, ya cerca de su casa en el barrio coquetamente parquizado de la Villa de Devoto. El proceder de un Dios. Ese paralítico (al que el Dr Olaguer, su amigo y socio, todas las mañanas compadecía) repentinamente ha dejado de ser el niño desgraciado tirado en la vereda y se ha convertido en un pícaro estafador. Ha cambiado. Y todo ha cambiado con él, hasta los días de alguien tan lejano como el indignado Dr. Hector Olaguer, que ha debido sacar nuevas determinaciones morales acerca de la vida. -¿Quien sabe?- se pregunta Derqui que ha llegado sin darse cuenta frente a su casa y preciona el control remoto que levanta la puerta del garaje- tal vez, vivamos de milagro en milagro. se dice y espera que levante la puerta del garaje. En un rinconcito ínfimo del universo una puertita se levanta.

Saturday, September 02, 2006

La estafa

Hector Olaguer, amigo y socio del Dr. Derqui, entra enfurecido al consultorio. Está indignado, se siente estafado porque ha descubierto, le dice, que el niño paralítico, al que a menudo da una moneda al salir de su casa, resulta que camina. Lo ha visto recién, con sus propios ojos, lo más impune bajando de un colectivo.
Lo que son las cosas, piensa el doctor, mientras estudia una extraña arañita en el Papa Nicolau de una nueva y joven paciente que no queda embarazada, lo que son las cosas, en vez de alegrarse porque el sufrimiento del pobre chico no es tal, su amigo y socio, se indigna por el simple e insignificante hecho personal de haber sido burlado.